miércoles, 3 de julio de 2013

Un hilo de esperanza

Los restos de una niña supuestamente robada en 1984 en el Hospital Puerta del Mar fueron exhumados ayer en el cementerio de Chiclana
J.M. SÁNCHEZ REYES CÁDIZ | ACTUALIZADO 02.07.2013 - 08:57
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Momento de la extracción de los restos en el nicho familiar.

En 1984, una joven puertorrealeña daba a luz a una niña en el Hospital Universitario Puerta del Mar. La durmieron porque el parto fue dificultoso y cuando despertó, el bebé estaba en la incubadora. Cuando acudió a verlo, una enfermera le dijo que se preparara para lo peor, que la niña tenía problemas y que no se preocupara porque era una mujer joven y podría tener más descendientes en el futuro. La madre no apreciaba síntomas de que su hija tuviera problemas, pero a los dos días le avisaron de la muerte de la pequeña. No le permitieron ver el cuerpo y se enterró un féretro en el cementerio capitalino de San José. Entonces creyó en los médicos, pero al irrumpir en los últimos tiempos el movimiento SOS Bebés Robados, fue atando cabos hasta entender que su hija pudo haber sido robada. El caso tiene coincidencias con otros muchos conocidos que han salido a la luz. La madre comenzó a buscar documentos de aquella época y lo que leyó en los mismos no se correspondía con lo que le dijeron los médicos sobre la muerte de su hija en 1984. 

Casi 30 años después, los padres han conseguido la exhumación de unos restos entre los que podrían estar los de la niña, que se unieron a los de otros familiares cuando en 2001, ante el cierre del camposanto de Cádiz, fueron trasladados a un mismo nicho del cementerio mancomunado de Chiclana. Ayer se extrajeron -por primera vez en este cementerio desde que saltó a la opinión pública el robo de bebés- los restos en presencia de secretarios judiciales, forense, Policía y funcionarios del Mancomunado. A la familia no se le permitió ver el contenido de la caja, pero ha podido saber que hallaron una pinza del ombligo y una pulsera identificativa de niños neonatos. Al parecer, los huesos más pequeños fueron apartados para su análisis en el departamento que el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses tiene en Sevilla. A los padres les tomaron muestras de ADN para cotejarlas con los restos hallados, que podrían no corresponder a una niña, lo que reforzaría la teoría de que fue robada. Chari Herrera, presidenta del colectivo SOS Bebés Robados en Cádiz, comentaba ayer que la pediatra que asistió a la pequeña en el hospital universitario de la capital "es denominador común en muchos casos denunciados en la provincia". 

Los padres denunciaron estos hechos ante la Fiscalía, pero se archivó el caso basándose la sentencia en que no hubo cadena de custodia -o certificación de un notario- en el traslado a Chiclana. No pudo haberla porque entonces, los padres ni se imaginaban que pudieran estar ante un supuesto robo. Luego, a través del abogado de la asociación SOS Bebés Robados, Alberto Prián, denunciaron el caso en los juzgados y allí aprobaron la exhumación tras reabrir el caso archivado por la Fiscalía. 

Tras realizarse el mismo trámite judicial, el jueves en el cementerio San Juan Bautista de Chiclana a las diez de la mañana está prevista otra exhumación, en este caso del cuerpo del hijo de José María y Ana, supuestamente fallecido en el año 1986 al nacer.

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